Las setas de primavera en España abren una ventana micológica que la mayoría de recolectores ignora, volcados como están en la efervescencia otoñal. Sin embargo, entre marzo y junio emergen algunas de las especies más cotizadas de la micología ibérica: colmenillas, setas de San Jorge y gurumelos protagonizan una temporada breve pero extraordinariamente productiva si se conocen las condiciones que la desencadenan. Saber identificar el momento exacto, el ecosistema adecuado y las señales del terreno es fundamental para aprovechar estos hongos de primavera con seguridad.
Las setas de primavera en España aparecen entre marzo y junio, con especies tan valoradas como las colmenillas, las setas de San Jorge y los gurumelos. La temporada comienza en zonas mediterráneas y asciende progresivamente hacia el norte y la montaña conforme sube la temperatura. Para encontrarlas, busca robledales, encinares y prados húmedos con suelos calizos tras las lluvias de marzo y abril. Si estás leyendo esto en otoño, consulta la sección estacional de otoño 2026 para saber qué especies buscar ahora y cómo adaptar tu equipo.
- Las setas de marzo, abril y mayo incluyen colmenillas, setas de San Jorge, gurumelos y senderuelas, con pico entre mediados de abril y finales de mayo según altitud.
- La temperatura del suelo entre 8 y 14 °C, combinada con lluvias previas de al menos 15-20 mm, es el desencadenante clave de la fructificación primaveral.
- Las zonas más productivas son riberas fluviales, orlas de choperas, encinares del suroeste y prados de montaña media entre 600 y 1.400 m.
- Existen confusiones mortales con especies primaverales: la falsa colmenilla (Gyromitra esculenta) y los ejemplares jóvenes de Amanita phalloides requieren identificación rigurosa antes de recolectar.
La temporada de setas de primavera en España: cuándo y por qué brotan los hongos
La micología popular asocia las setas al otoño, pero la realidad biológica es más compleja. Los hongos de primavera responden a un conjunto de variables ambientales diferente al del ciclo otoñal: temperatura del suelo, fotoperiodo creciente y las lluvias de marzo y abril actúan como disparadores sucesivos. En la Península Ibérica, la diversidad de climas y altitudes genera múltiples microventanas dentro de la misma temporada.
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El factor limitante principal no es la temperatura del aire, sino la temperatura del suelo. Los micelios primaverales requieren que el horizonte superficial del suelo (0-10 cm) supere de forma estable los 8 °C, con óptimo entre 10 y 14 °C. Por debajo de ese umbral, el micelio permanece en latencia aunque el termómetro marque 18 °C en superficie. Este desfase explica por qué en zonas de montaña la temporada se retrasa dos o tres semanas respecto al litoral con temperaturas ambientales similares.
La humedad actúa como segundo factor. Las precipitaciones acumuladas en los 10-15 días previos a la salida son más relevantes que la lluvia puntual: se necesitan al menos 15-20 mm distribuidos para activar la fructificación de la mayoría de setas silvestres de primavera. Una helada tardía después de las primeras lluvias cálidas puede interrumpir completamente el ciclo y retrasar la temporada varias semanas.
Ventana temporal por zonas climáticas
En el litoral mediterráneo y el sur peninsular, las primeras colmenillas pueden aparecer ya en la última semana de febrero o inicio de marzo tras las lluvias invernales tardías. En la meseta interior y valles fluviales del centro, el pico se sitúa en abril. La cornisa cantábrica y los sistemas montañosos (Pirineos, Sistema Central, Sierra Nevada) ofrecen su mejor momento entre mayo y junio, con ejemplares en perfectas condiciones cuando en las llanuras ya ha terminado la temporada. Ten en cuenta que la ventana primaveral se cierra por completo con la llegada del calor seco de verano; las mismas zonas que producen colmenillas en abril se reactivan en otoño con un elenco de especies totalmente distinto.
Las principales especies de setas silvestres de primavera en España
Identificar las setas de marzo abril mayo con seguridad exige conocer bien cada especie, su morfología característica y los ecosistemas donde fructifica. Las siguientes son las más relevantes desde el punto de vista tanto gastronómico como del recolector de campo.
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| Especie (nombre común) | Nombre científico | Meses | Hábitat principal | Características clave | Confusión tóxica |
|---|---|---|---|---|---|
| Colmenilla / Morilla | Morchella esculenta / M. elata | Marzo–Mayo | Riberas, choperas, fresnedas, orlas de jardines | Sombrero alveolado hueco, pie blanco-crema, olor agradable | Gyromitra esculenta (sombrero cerebriforme) |
| Seta de San Jorge / Perrechico | Calocybe gambosa | Abril–Junio | Prados, calveros, bordes de camino, encinares abiertos | Sombrero blanco-crema, olor a harina fresca, pie robusto | Clitocybe rivulosa (olor diferente, láminas apretadas) |
| Gurumelo | Amanita ponderosa | Febrero–Abril | Encinares y alcornocales del SO (Huelva, Badajoz, Sevilla) | Volva membranosa prominente, sombrero pardo-grisáceo, olor potente | Amanita phalloides joven (volva similar, olor diferente) |
| Senderuela | Marasmius oreades | Abril–Junio (y otoño) | Prados, céspedes, zonas de pasto | Sombrero umbonado café-ocre, láminas espaciadas, olor a almendras | Clitocybe dealbata (láminas apretadas, olor harinoso) |
| Seta de cardo | Pleurotus eryngii | Marzo–Mayo (y otoño) | Estepas, barbechos, zonas semiáridas con cardos | Sombrero deprimido marrón, láminas decurrentes blancas, pie excéntrico | Sin confusión grave en España |
| Colmenilla negra | Morchella elata / M. importuna | Marzo–Mayo | Bosques quemados recientes, choperas urbanas | Costillas longitudinales oscuras, sombrero cónico-alargado | Verpa bohemica (sombrero solo unido en la cúspide) |
La colmenilla: reina de la primavera
El género Morchella agrupa las setas primaverales de mayor valor culinario y también las más reconocibles una vez que se aprende su morfología. El sombrero alveolado —con celdillas irregulares separadas por costillas— es inconfundible cuando el ejemplar es adulto. Fundamental: el corte transversal debe mostrar una cavidad interior continua desde el pie hasta el ápice del sombrero; si hay tabiques o el pie es macizo, puede tratarse de una especie diferente. Las colmenillas crecen preferentemente en terrenos con historial de perturbación: zonas quemadas de dos a tres años, choperas plantadas, riberas con depósitos de limo y, de forma recurrente, jardines con corteza de madera como mantillo.
La seta de San Jorge: el perrechico vasco
En el País Vasco y Navarra se la conoce como perrechico, y su cotización en mercado puede superar los 40-60 €/kg en años de escasez. Aparece alrededor del 23 de abril (festividad de San Jorge, de ahí su nombre) en corros de bruja o líneas de fructificación que siguen estructuras subterráneas del micelio. El olor a harina fresca o masa de pan crudo es su seña de identidad más fiable para el recolector experimentado. Al igual que sucede con otras especies de campo, complementar el conocimiento micológico con el de identificación de plantas silvestres comestibles amplía significativamente las posibilidades de una salida productiva.
Dónde encontrar setas de primavera en España: zonas y hábitats
Las setas silvestres de primavera no se distribuyen de forma uniforme; cada especie tiene sus ecosistemas óptimos, y conocerlos ahorra horas de búsqueda infructuosa. A diferencia del otoño, cuando los bosques de roble y haya concentran la diversidad, la primavera reparte el protagonismo entre hábitats muy distintos.
Riberas y choperas
Las márgenes de ríos con choperas de repoblación (Populus nigra, P. × canadensis) son los hábitats más productivos para colmenillas. El suelo limoso, rico en materia orgánica y con humedad constante por el nivel freático superficial, genera condiciones óptimas. En la cuenca del Ebro, el Tajo medio y los valles del Duero, estas zonas producen cosechas abundantes en años de lluvia adecuada durante febrero y marzo. Extrema la precaución al vadear en épocas de caudal elevado: no recolectes en márgenes inestables con riesgo de socavón.
Prados y calveros de montaña media
Entre 800 y 1.400 m de altitud, los prados seminaturales con suelo no labrado y presencia de ganado extensivo favorecen la seta de San Jorge y la senderuela. Los bordes de camino con vegetación de gramíneas y la orla de bosques abiertos son localizaciones prioritarias. En el Sistema Central, la Ibérica y las sierras béticas, la ventana óptima se sitúa en mayo.
Encinares y alcornocales del suroeste
La provincia de Huelva y el norte de Sevilla y Badajoz albergan la única población ibérica significativa de gurumelo (Amanita ponderosa). Esta especie micorrícica de encinas y alcornoques fructifica de febrero a abril, antes de que el calor seco detenga el ciclo. Los ejemplares emergen parcial o totalmente enterrados bajo la hojarasca, por lo que la búsqueda exige rastrear el suelo con atención y no solo mirar a ras de superficie.
Zonas quemadas y perturbadas
Los incendios forestales de uno a tres años de antigüedad son focos extraordinariamente productivos para Morchella en los meses siguientes a la primavera posterior al fuego. La combustión altera el pH del suelo, libera minerales y elimina la competencia vegetal, creando un sustrato ideal. Zonas de desmonte, obras de urbanización o plantaciones recientes también generan este efecto de forma más modesta.
Confusiones peligrosas: especies tóxicas de primavera
La temporada primaveral concentra algunas de las confusiones más peligrosas de la micología española. El hecho de que la diversidad de especies sea menor que en otoño puede generar una falsa sensación de seguridad. Dos confusiones merecen atención específica.
Gyromitra esculenta: la falsa colmenilla mortal
Gyromitra esculenta comparte temporada y hábitats con las colmenillas, especialmente en bosques de coníferas de montaña. Su sombrero, sin embargo, no es alveolado sino cerebriforme: irregular, lobulado, sin las celdillas características de Morchella. Contiene giromitrina, un precursor tóxico que se hidroliza en monometilhidrazina (MMH), un compuesto con efectos hepatotóxicos y hemolíticos severos. La toxina es parcialmente volátil con la cocción prolongada, pero este método no garantiza la eliminación total y nunca debe emplearse como medida de seguridad.
Amanita phalloides en estadio de huevo
Los ejemplares jóvenes de la oronja verde, el hongo más mortífero de Europa, pueden confundirse con gurumelos cuando están completamente envueltos en la volva y aún no han desplegado el sombrero. La disección del ejemplar en sección longitudinal muestra en el gurumelo un sombrero carnoso de color pardo uniforme; en A. phalloides, la figura interna ya presenta el esquema típico: sombrero verdoso, láminas blancas y anillo incipiente. Nunca recolectar "huevos" de seta sin identificar con seguridad la especie. El conocimiento de las especies venenosas del entorno natural es parte esencial de cualquier práctica de forrajeo responsable.
Una guía de campo específica para setas ibéricas es una herramienta imprescindible en cualquier salida micológica. Las guías del micólogo Calonge o la Flora Micológica Ibérica son referencias académicas de primera línea, aunque para trabajo de campo resultan más manejables guías compactas como la de guías de campo de setas españolas disponibles en Amazon. Combinar la identificación micológica con un conocimiento sólido del entorno vegetal —especialmente de las plantas comestibles silvestres de España— construye un perfil de recolector mucho más completo y seguro.
Normas básicas de seguridad en recolección primaveral
- Regla de tres confirmaciones: identificar correctamente sombrero, pie (con o sin anillo y volva) y esporas antes de recolectar cualquier ejemplar desconocido.
- No consumir ejemplares inmaduros: muchas características diagnósticas solo son visibles en ejemplares adultos bien desarrollados.
- Cesto de mimbre, no bolsas de plástico: el plástico acelera la degradación y puede favorecer la producción de toxinas en especies con amitoloide.
- Consulta a experto o sociedad micológica local ante cualquier duda. En España, la SEMG (Sociedad Española de Micología) cuenta con grupos locales en todas las comunidades autónomas.
- Recolección legal: en espacios naturales protegidos, verificar la normativa autonómica vigente; en muchos parques naturales existe un límite de 3 kg por persona y día.
Supervivencia en otoño 2026: consejos estacionales
Si bien este artículo se centra en las setas de primavera, septiembre de 2026 marca el inicio de la temporada alta de setas otoñales en España y uno de los momentos más productivos del año para el forrajeo silvestre. Las primeras lluvias tras el verano reactivan los micelios que han permanecido latentes durante meses, y el bosque se transforma: los días se acortan, la humedad se instala en el sotobosque y el paisaje se llena de oportunidades —y también de riesgos— que exigen una preparación específica.
Condiciones climáticas y peligros en septiembre
El otoño arranca con un perfil meteorológico muy distinto al de la primavera. Las temperaturas diurnas todavía son moderadas —18-28 °C en zonas bajas, 10-18 °C en montaña media—, pero la caída térmica nocturna es brusca y las noches se alargan rápidamente: a finales de septiembre hay casi 2 horas menos de luz que en junio.
- Gota fría (DANA): septiembre y octubre son los meses de mayor riesgo de DANAs en la fachada mediterránea y el sureste peninsular. Estas tormentas descargan cantidades extremas de agua en pocas horas (más de 100 mm en 2-3 horas) y provocan riadas súbitas en barrancos y ramblas. Nunca acampes ni recolectes en el lecho de un barranco seco, por despejado que esté el cielo. Consulta la previsión de AEMET antes de cada salida.
- Hipotermia por contraste térmico: el sol de septiembre engaña. Una jornada que arranca con 25 °C a mediodía puede bajar a 5-7 °C al anochecer en zonas de montaña. Salir sin ropa de abrigo porque «hace calor» es un error clásico del otoño temprano. Lleva siempre una capa aislante en la mochila aunque no la necesites al salir.
- Oscurecimiento temprano: si te adentras en el bosque confiando en las horas de luz de verano, puedes quedarte sin visibilidad antes de llegar al punto de salida. Lleva linterna frontal con pilas de repuesto como norma en cualquier salida de más de media jornada.
- Niebla y pérdida de orientación: las nieblas de radiación comienzan a formarse en los valles y bosques húmedos del norte peninsular. En hayedos y robledales densos, la niebla matinal reduce la visibilidad a menos de 30 metros. Lleva brújula y mapa topográfico; no dependas únicamente del GPS del móvil.
- Refugio en otoño: adapta tu vivac a la humedad creciente. El suelo libera mucho frío por la noche y la condensación es intensa. Aísla el suelo con una capa gruesa de hojarasca seca (mínimo 15 cm) o utiliza esterilla de célula cerrada. Un toldo con configuración en A baja, con los laterales casi tocando el suelo, protege del viento y la lluvia oblicua mejor que una lona plana.
Recursos naturales disponibles en otoño
El otoño es la estación más generosa para el recolector silvestre en la Península Ibérica. La combinación de frutos maduros, setas emergentes y agua renovada convierte septiembre y octubre en el momento óptimo del año para practicar forrajeo.
- Setas otoñales: las primeras lluvias de septiembre activan especies que no aparecen en primavera. Los boletus (Boletus edulis, B. aereus, B. pinophilus) en hayedos, robledales y pinares son las estrellas del otoño. También fructifican los níscalos (Lactarius deliciosus) bajo pinos, las setas de cardo (Pleurotus eryngii) en su segunda oleada, la trompeta de los muertos (Craterellus cornucopioides) en hayedos húmedos y los rebozuelos (Cantharellus cibarius). Las mismas normas de seguridad de la sección primaveral aplican aquí: regla de tres confirmaciones, cesto de mimbre y consulta ante cualquier duda.
- Frutos silvestres y bayas: septiembre es el pico de maduración de moras (Rubus ulmifolius), endrinas (Prunus spinosa), escaramujos (Rosa canina), madroños (Arbutus unedo) en zonas mediterráneas y bellotas dulces de encina (Quercus ilex subsp. ballota), que pueden consumirse tostadas o molidas tras lixiviar los taninos. Las castañas empiezan a caer a finales de septiembre en Galicia, Asturias, Extremadura y Málaga (Valle del Genal).
- Plantas comestibles y medicinales: las ortigas rebrotan con las primeras lluvias otoñales y producen una segunda cosecha de brotes tiernos. El diente de león genera hojas nuevas menos amargas que las de verano. El tomillo, el romero y la salvia mantienen concentración alta de aceites esenciales. Los escaramujos, ricos en vitamina C, pueden secarse para infusiones invernales.
- Agua: tras el verano, muchos arroyos de montaña media llevan caudal mínimo o están secos. Las primeras lluvias de otoño reactivan manantiales y cursos de agua, pero el agua que fluye por primera vez tras meses de sequía arrastra una carga elevada de sedimentos y materia orgánica. Potabiliza siempre: filtro de 0,2 micras seguido de pastilla potabilizadora, o hervido de al menos 1 minuto. Evita fuentes estancadas que llevan todo el verano sin renovarse.
- Materiales de construcción de refugio: la hojarasca que empieza a caer de robles, hayas y castaños es un excelente material aislante y de cubierta. Las ramas de avellano y sauce mantienen flexibilidad. Los helechos (Pteridium aquilinum), que empiezan a secarse, son un aislante de suelo muy eficaz. La corteza suelta de alcornoque (donde esté permitido recoger corteza caída) repele el agua de forma natural.
Equipamiento esencial para otoño
El otoño exige un cambio de mentalidad respecto a la primavera: la humedad es más persistente, las noches más frías y la ventana de luz útil se reduce cada semana. Tu equipamiento debe reflejarlo.
- Ropa — sistema de tres capas reforzado: primera capa térmica de lana merino o sintética (evita el algodón, que retiene la humedad y enfría); segunda capa aislante tipo forro polar grueso o chaqueta de fibra; tercera capa impermeable-transpirable con costuras selladas y capucha ajustable. Pantalón largo impermeable o con tratamiento DWR: el sotobosque otoñal está permanentemente mojado por el rocío y las lluvias.
- Calzado: bota de caña alta con membrana impermeable y suela Vibram o equivalente con tacos profundos. En otoño, el terreno cubierto de hojas húmedas es extremadamente resbaladizo, especialmente en pendientes. Las polainas impermeables protegen de la humedad que entra por encima de la bota al caminar entre helechos mojados.
- Iluminación: linterna frontal con mínimo 200 lúmenes y pilas de recambio. En septiembre anochece sobre las 20:30; en noviembre, antes de las 18:00. Perder la luz en un bosque denso sin frontal convierte cualquier salida rutinaria en una emergencia.
- Kit de supervivencia otoñal: todo lo del kit primaveral más: manta térmica de emergencia (obligatoria, no opcional), silbato, espejo de señalización, encendedor estanco o en bolsa impermeable (la humedad ambiental inutiliza los firesteel baratos), yesca seca guardada en recipiente hermético, cuerda paracord de 15 m y un kit de supervivencia compacto verificado antes de cada salida.
- Herramientas de recolección: mismas que en primavera (cesto de mimbre, cuchillo micológico, guía de campo, lupa 10×), más una bolsa de malla para separar las setas por especies durante la recolección y evitar contaminar especies comestibles con restos de tóxicas.
- Preparación para el invierno: septiembre es el momento de revisar y completar el equipo de invierno. Comprueba impermeabilidad de la tienda o el toldo, estado de las cremalleras del saco de dormir y fecha de caducidad de las pastillas potabilizadoras. Renueva lo que esté desgastado antes de que llegue el frío de verdad.
Técnicas de fuego y cocina en otoño
Encender y mantener un fuego en otoño es significativamente más difícil que en primavera o verano. La humedad ambiental, el rocío persistente y las lluvias frecuentes empapan toda la superficie del bosque. Dominar el fuego en estas condiciones marca la diferencia entre una salida cómoda y una noche fría.
- Yesca seca — el recurso crítico: lleva siempre yesca preparada en un recipiente hermético (bote estanco, bolsa zip). En campo, busca la resina acumulada en heridas de pinos y abetos: es impermeable e inflamable incluso mojada. Las ramitas finas y secas del interior de las coníferas muertas en pie (protegidas de la lluvia por las ramas superiores) son la mejor opción natural. La pelusa del interior de las espadañas (Typha) funciona bien si se seca brevemente en el bolsillo interior de la chaqueta antes de usarla.
- Leña otoñal: la regla de oro no cambia: leña muerta en pie, nunca del suelo. En otoño, cualquier rama que toque el suelo absorbe humedad del mantillo y de la hojarasca mojada. Busca ramas secas enganchadas entre otras ramas vivas: están ventiladas y protegidas de la lluvia directa. Pela la corteza exterior húmeda con el cuchillo antes de rajar la madera. El haya seca arde con llama limpia y brasa duradera. El roble es más difícil de encender pero mantiene el calor durante horas. El abedul, donde lo haya, tiene corteza que prende incluso húmeda gracias a su contenido en betulina.
- Técnica de encendido en húmedo: construye una plataforma de ramas gruesas sobre el suelo mojado para aislar tu fuego de la humedad inferior. Comienza con astillas finas del grosor de una cerilla, añade progresivamente ramas del grosor de un lápiz y no saltes de tamaño hasta que la cama de brasas sea estable. Un fuego prematuro con leña gruesa se ahoga.
- Cocción de setas otoñales: los boletus y níscalos se cocinan bien a la plancha sobre una piedra plana calentada junto al fuego o directamente sobre brasas. Los rebozuelos y trompetas de los muertos rinden mejor en guiso con algo de agua. Recuerda: cocción mínima de 15 minutos a temperatura de ebullición para cualquier seta silvestre, incluidas las que tradicionalmente se consideran seguras semicrudas.
Precaución contra incendios forestales en otoño: aunque el riesgo disminuye respecto al verano, septiembre todavía se encuentra dentro de la época de peligro alto en la mayoría de comunidades autónomas (en muchas, la prohibición de hacer fuego en monte se mantiene hasta el 15 o el 31 de octubre). Consulta la normativa específica de la comunidad autónoma donde vayas a salir antes de encender cualquier fuego. En zonas donde esté permitido, mantén un perímetro mineral de al menos 2 metros, no hagas fuego con viento y apaga completamente con agua y tierra antes de abandonar el lugar. Ante la duda, usa hornillo de gas.
Preguntas Frecuentes
¿Cuándo empieza exactamente la temporada de setas de primavera en España?
Depende de la zona y la altitud. En el sur peninsular y zonas costeras, las primeras colmenillas pueden aparecer en la última semana de febrero o inicio de marzo. En la meseta y valles interiores, el pico se da en abril. En montaña (Pirineos, Sistema Central, sierras béticas por encima de 1.200 m), la temporada óptima se extiende de mayo a junio.
¿Son peligrosas las setas de primavera para recolectores principiantes?
El riesgo existe si no se tiene formación específica. La confusión entre colmenillas y Gyromitra esculenta, o entre gurumelos y ejemplares jóvenes de Amanita phalloides, puede tener consecuencias graves o letales. Se recomienda iniciarse con acompañamiento de un micólogo experimentado o sociedad micológica antes de recolectar para consumo.
¿Dónde encontrar colmenillas en España?
Las localizaciones más productivas son riberas de ríos con choperas de repoblación, zonas de incendio forestal de uno a tres años de antigüedad y, en entorno urbano, jardines con corteza de madera como mantillo bajo fresnos y manzanos. En la cuenca del Ebro, el Tajo y el Duero se registran las poblaciones más estables.
¿Se pueden comer las setas de primavera crudas?
No. Las colmenillas crudas contienen hemolisinas termolábiles que se inactivan con la cocción; su consumo en crudo provoca síntomas gastrointestinales severos. La Calocybe gambosa también requiere cocción completa. Como norma general, ninguna seta silvestre debe consumirse sin haber sido cocinada a temperatura suficiente (mínimo 70 °C en el interior durante varios minutos).
¿Qué plantas silvestres comestibles puedo recolectar junto con las setas en mayo?
Mayo es el mes con mayor diversidad de plantas silvestres comestibles en España. Las más accesibles son los espárragos trigueros, las ortigas (brotes tiernos), el diente de león (hojas y flores), la borraja, el hinojo silvestre y las flores de saúco a final de mes. Todas requieren identificación segura antes de consumirlas, igual que las setas.
¿Cómo protegerse de las garrapatas durante la recolección de setas?
Usa pantalón largo metido dentro del calcetín, camisa de manga larga y aplica repelente con DEET o permetrina en la ropa. Evita sentarte directamente sobre la hierba. Al volver, revisa minuciosamente todo el cuerpo (especialmente ingles, axilas, detrás de las orejas y línea del pelo). Si encuentras una garrapata adherida, retírala con pinzas de punta fina tirando recto y firme, sin girar. Desinfecta la zona y vigila la aparición de un eritema circular en las semanas siguientes.
¿Qué setas puedo buscar en otoño en España?
El otoño es la temporada principal de setas en España. Las especies estrella son los boletus (Boletus edulis y afines) en hayedos y robledales, los níscalos (Lactarius deliciosus) bajo pinos, los rebozuelos (Cantharellus cibarius), la trompeta de los muertos (Craterellus cornucopioides) y la segunda oleada de setas de cardo. También aparecen la seta de chopo (Agrocybe aegerita) y los parasoles (Macrolepiota procera). Las primeras fructificaciones llegan con las lluvias de septiembre y se extienden hasta noviembre según la zona.